Por: Victoria Santiago

En esta ocasión el artículo haré un breve recorrido por diversos conceptos del médico psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo, Carl Jung.

En primer lugar, es importante mencionar el inconsciente colectivo término que Jung utiliza para referirse a la parte que nos entrelaza de manera hereditaria y que existe desde tiempos inmemorables. Todos somos parte y convergemos en el inconsciente colectivo, existen fenómenos que se reproducen y renuevan constantemente en cada cultura, representando en sí lo que se conoce en la psicología analítica como, arquetipos.

Jung denominó al arquetipo como algo arcaico o primitivo y que puede manifestarse hacia la conciencia por medio de mitos y leyendas; éstos son siempre duales, surgen en todo momento y lugar, de un modo espontáneo excluyendo influencias externas. Son un medio de comunicación entre lo consciente y lo consciente.

El peligro principal consiste en sucumbir a la fascinante influencia de los arquetipos, lo que puede suceder sobre todo si no se vuelven conscientes las imágenes arquetípicas. Que en virtud de su luminosidad natural poseen cierta autonomía, ya que se liberan totalmente del control de la consciencia y consignan completa independencia. Entonces decimos que el sujeto esta poseído por el arquetipo. Algunos ejemplos de arquetipos son: el héroe, el niño, ánima, ánimus y la sombra, entre otros.

Hablaré sobre la sombra se caracteriza por rasgos y actitudes que la consciencia no reconoce como propios. La sombra es la parte inferior de la personalidad, la suma de todas las disposiciones psíquicas personales y colectivas que no son asumidas por la consciencia; justo por esto es necesario que la conozcamos. Se llama sombra, pero puede iluminar, es parte de nuestra identidad, podemos reconciliarnos con ella y descubrir talentos o cualidades ocultas.

Cómo se manifiesta la sombra

Cuando se descubre un sentimiento secreto de vergüenza, mediante el mecanismo de proyección, ya que es más fácil ver la sombra fuera que aceptarla, lapsus verbales (decir satanizar en lugar de sanitizar), chistes y bromas pesadas a expensas de otras personas, en los sentimientos exacerbados respecto a los demás, acciones impulsivas, síntomas físicos, durante la crisis de la mediana edad, mediante los sueños (¿ has puesto atención en ellos?), por supuesto en este momento de confinamiento y también por medio de la obra creativa.

El encuentro con uno mismo significa en un principio encontrarse con la sombra y es un camino angosto, una puerta estrecha, y el paso por ahí seguramente será un tanto intenso, desmesurado y a la vez necesario. No es algo que se haga de un día para otro.

La sombra colectiva

Un ejemplo claro es esta situación que como humanidad estamos pasando, ya que seguimos en confinamiento y esto inevitablemente día con día nos pone de frente hacía muchas emociones, sentimientos o situaciones que antes de la pandemia podíamos darle vuelta haciendo otras actividades que por el momento están limitadas. Aunado a esto la violencia, los feminicidios, la desolación, el colapso de la economía, las muertes diarias; la sombra colectiva está más latente y a través de las noticias o las redes sociales nos envuelve y nos contagia.

Esta situación nos acercó a la sombra, analizarla y entenderla es sustancial, es recomendable que lo hagas en un proceso terapéutico, pero también es importante que sepas que lo que estás sintiendo es válido. Están ocurriendo cambios significativos y aunque en las redes sociales se publiquen solo cosas positivas o se le aporte un peso importante a la productividad, no quiere decir que la otra parte no exista.

¿Qué pasa si trabajas con tu sombra?

Tendrás mayor conocimiento de ti, las emociones que no te agradan tendrán sentido y sabrás qué las detona, podrás sanar y entender los vínculos que te generan algún conflicto.

Jung menciona que antiguamente los hombres realizaban un rito primitivo, que consistía en expulsar espíritus, brujas, en alejar los malos presagios, para así propiciar, purificar y producir por la magia un acontecer beneficioso. Dentro de este rito entra la creatividad, para contactar con estas partes que están en la sombra. La creatividad es sustancial para el bienestar individual y la supervivencia social. Y no necesitamos ser artistas para poder ser creativos. Este tema lo abordaré en el siguiente artículo.

Por último, por atención a todo eso que rechazas, que sueñas, que anhelas y por el momento crees que no puedes realizar. Empieza a tomar conciencia. De ahí aquella frase de Jung “Lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma”.

Bibliografía
Carl Jung. (2015). Las relaciones entre el yo y el inconsciente colectivo. 6ta reimpresión. España: Paidós.

Cada uno de nosotros proyecta una sombra tanto más oscura y compacta cuanto menos encarnada se halle en nuestra vida consciente. Esta sombra constituye, a todos los efectos, un impedimento inconsciente que malogra nuestras mejores intenciones.

C.G. JUNG

#PORSINOLOVISTE