Por: Victoria Santiago

Poder y resistencia: mezcla indisoluble, motor de la humanidad, con las vicisitudes de cada época, y las renuencias de dicha relación; de esto se tiñe el breve recorrido que hago a continuación. Me centraré en la resistencia, propuesta por Foucault y trabajada también por María Inés García Canal. Resistencia desde la música, en específico de Víctor Jara, personaje adoptado por el pueblo y masacrado por sus letras.

¿Desde dónde y hacia qué resiste el sujeto?

El sujeto desde su nacimiento se inserta en la cultura, ésta lo antecede y en gran medida forma, Foucault (1976) nos dice que “Después de todo, somos juzgados, condenados, clasificados, obligados a cumplir tareas, destinados a cierta manera de vivir o a cierta manera de morir, en función de discursos verdaderos que llevan consigo efectos específicos de poder” en este sentido nuestros, actos, afectos y sentidos están atravesados por lo que es aceptable y posible dentro de la cultura. Afortunadamente, no siempre es así, si bien somos instituidos, en otro sentido esto puede cambiar; el sujeto resiste y crea desde la diferencia.

Para Foucault donde hay poder, hay resistencia. Existe todo aquello, a lo que estamos prendidos, pero no siempre nos identificamos con lo que está normalizado. Ahora bien, hay distintos modos de resistir según García Canal (2004) “No hay “una” resistencia sino resistencias, múltiples y variadas: posibles necesarias o improbables; espontáneas, salvajes o concertadas y organizadas; solitarias, o gregarias; rastreras, violentas o pacificas; irreconciliables o prontas para la transacción; interesadas o sacrificiales…”

Dentro de toda esta gama es interesante mencionar la música, como resistencia; la música se crea para escucharse, sentirse, divulgarse. Y si en esta divulgación la gente se identifica, la resistencia que empezó en una persona se masifica; la música en este caso ayuda a la aglutinación de diversos sentire y eso fue lo que hizo, Victor Jara.

¿Quién fue, Víctor Jara?

poeta, actor, director de teatro, compositor y cantante; las tierras chilenas lo vieron nacer en septiembre de 1922. Simpatizante del partido Unidad popular en Chile, colaborador en las candidaturas de los miembros de dicho partido y cercano a pablo Neruda, de quien cantara algunas letras.

En la fuerza creativa y crítica de la música y sus letras, existe una forma de resistencia, porque desde ahí, también se puede romper con lo ya establecido, según García Canal (2004) “La resistencia es la respuesta de los sujetos al ejercicio del poder, sobre sus cuerpos, sus afectos y afecciones, sobre sus actos y acciones. En este sentido, la música incita, invita, sale al encuentro como respuesta al poder.

A esa resistencia se suman otros muchos, cuando esta música es escuchada y no sólo eso sino también sentida, y si además se le imprime que la escucha sea en un movimiento social, el impacto es mayor, “ nudos resistentes se arman y desarman; surgen, a veces, con fuerza inaudita irrumpiendo en lo social; pueden lograr un momento de cumbre de expresión, adhesión y contagio; algunos logran formas persistentes, otros se institucionalizan y quizá logren cristalizarse para desparecer como tales; otros desisten, se pierden o se diluyen en la maraña intrincada de lo social” (García Canal, 2004)  la música es sólo un ejemplo de resistencia de muchos que se pueden encontrar en la historia de la humanidad.

Cuando la resistencia actúa, encuentra a su vez una respuesta, y en esta relación, poder-resistencia se abre un campo creativo. En aquellos tiempos, Chile a pesar de tener un presidente Electo democráticamente, atravesaba por un momento difícil, debido a varios intentos de derrocarlo, Allende tenía el apoyo del pueblo, pero no de sus colaboradores más cercanos; el 11 de septiembre de 1973, el golpe de estado* encabezado por Augusto Pinochet se hizo posible. En la universidad Técnica del estado Víctor Jara se presentaría, y de hecho es ahí donde fue apresado, para después torturarlo, durante varios días; sus manos fueron destrozadas con la culata de los fusiles y su cuerpo baleado 34 veces, después, fue tirado a la calle para ocultar la verdadera causa de su muerte, aunque realidad, todos sabían que era lo que pasaba. El que destrozaran sus manos para que su canto y protesta no volviera oírse fue contraproducente, pues aún en ese último momento Víctor Jara compuso el poema somos cinco mil y más tarde se dio a conocer.

El que su muerte fuera tan cruenta y con tanta saña, no sólo hizo más fuerte su canto, sino que lo extendió y prolongó, pues hoy a 47 años de su muerte se sigue escuchando, existe una fundación que tiene su nombre, artistas escriben con dedicatoria hacia él y aluden a su canto libre, las  canciones de Víctor Jara, siguen presente porque su música que inspira a seguir creando.  Es así como termino con este recorrido, a través de la música el poder y la resistencia, donde la creación se muestra inherente y está en constante cambio.

Referencias
[1] Foucault M (1976) Curso del 14 de enero de 1976, En Foucault, Michel microfísica del poder. México, editorial Planeta.
García Canal M (2004) La resistencia entre la memoria y el olvido, En Resistencia tercer simposio internacional sobre la teoría del arte contemporáneo. Sitac/ CONACULTA – INBA México.

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